Leyendas de San Andrés
Expresiones del tabaco nacional en un concepto donde el respeto a la calidad es la base del placer y el éxito en esta aromática industria
Por RUBÉN HERNÁNDEZ/
Grupo Reforma

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Cd de México, México.-Alfonso Ramos Barclay es actualmente el alma de los puros Don Chicho, una marca originaria de la región veracruzana de Los Tuxtlas que surgió hace varias décadas gracias al entusiasmo y al gusto por los buenos tabacos de Alfonso Ramos Bilderberck, abuelo de Ramos Barclay, Funcionario público, quien ocupó entre otros cargos la tesorería de la UNAM en los años 50´s. Siendo en aquél entonces el primer tesorero de la nueva Ciudad Universitaria. Paralela y "accidentalmente" fue el promotor directo para que la elaboración de estos Puros fueran saboreados por diversas personalidades de la época, como el expresidente Adolfo Ruiz Cortines, veracruzano entusiasmado de esos cigarros sanandresinos que gustaba de regalar a sus amigos e invitados.
Gran historia
Fue precisamente Ruiz Cortines quien pusiera el apodo de "Chicho" a Ramos Bilderberck, de acuerdo con esa costumbre muy mexicana de nombrar de tal manera las personas que muestran una gran capacidad en sus labores.
Años después, con la intención de dar un oro comercial y de expansión a la empresa familiar, Ramos Barclay tomó el sonado apodo del abuelo como distintivo de esta expresión veracruzana.
Ejercicio manifiesto del buen oficio y los buenos tabacos cultivados en los campos de Los Tuxtlas, las creaciones de Don Chicho, torcidos a mano y hechos con hoja entera, han ganado paulatinamente prestigio en el mercado nacional e internacional.
Sus cigarros, así corno otros elementos, corno hurnidores y ceniceros, están ya presentes en estratégicos como Estados Unidos, España, Ecuador y Venezuela, a través de una enérgica, campaña de comercialización directa.
Un acróstico en el aire
Alfonso Ramos Barclay manifiesta con sentido del humor algunas consideraciones sobre los puros y los fumadores:
Dude siempre de quien le regale de buenas a primeras un puro caro, más aún si es mujer.
Opte por ignorar a aquel que, estando frente a usted, se fuma un puro muy bueno y no le ofrece.
Nunca olvide su portapuros ni su cortapuros; aunque no parezca, le serán útiles.
Cada vez que pueda, fume un puro estando a solas. Verá que la sensación es diferente.
Hágase a la idea de que el puro y usted son la misma persona. Valore la mixtura que sólo brinda la intimidad del placer.
Invierta tiempo en leer sobre puros. Se dará cuenta de que nunca se sabe demasiado.
Comparta usted con un puro todo lo bueno que la vida le ofrece: el nacimiento de un hijo o el contrato de un buen negocio.
Haga el encendido lo mejor que pueda. Si no, habrá desperdiciado seguramente un buen puro.
Ocúpese en seguir y transmitir estos consejos, o mejor dedíquese a fumar otras cosas que no merecen el mismo respeto.
Algunas vitolas producidas por la firma Don Chicho, presentadas en finas cajas de madera y con tapa de cristal:
Coronita: Caja con 25 piezas
Te Cohibo (tipo lancero): Mazo con 25 piezas
Bragado (tipo robusto largo): Mazo con 25 piezas
Caudillo (tipo Churchill): Caja con 25 piezas
Tirano (tipo panetela): Mazo con 25 piezas
Torpedo: Caja con 25 piezas
Caja Presidente Degustación: Incluye seis piezas de cinco vitolas, con sistema humidificador
Si al morir y llegar al cielo, una nube celestial nos recibe, que sea en la tierra, el humo de un buen Puro el que en la vida nos cobije. Don Chicho
Nota
importante: Esta entrevista fue transcrita del periódico Reforma. Su
presentación es con fines meramente culturales.